¿Qué pasa con los datos que le damos a la IA?
Cada conversación que tienes con una IA como ChatGPT, Gemini o Claude puede ser almacenada por la empresa que la desarrolla y utilizada para mejorar sus modelos. Aunque las políticas de privacidad varían, hay un principio que siempre aplica: no compartas con una IA lo que no pondrías en un cartel público.
- Nombre completo + apellidos del menor
- Dirección postal, código postal o ciudad pequeña
- Nombre del colegio o instituto
- Contraseñas, PINs o datos de acceso
- Número de teléfono o correo electrónico personal
- Fotos o imágenes de caras sin consentimiento
- Datos médicos, diagnósticos o información sensible de la familia
La edad mínima para usar la mayoría de plataformas de IA es 13 años (16 en algunos países de la UE según el RGPD). Si tu hijo tiene menos, busca alternativas diseñadas para menores como Khanmigo (Khan Academy) o herramientas educativas con certificación COPPA.
Clonación de voz con IA: la estafa que más crece
Una de las amenazas más recientes y peligrosas de la inteligencia artificial para familias es la clonación de voz. Con apenas 3-10 segundos de audio —un vídeo de Instagram, un mensaje de voz de WhatsApp— herramientas de IA pueden replicar la voz de cualquier persona con una precisión aterradora.
El esquema más habitual: los estafadores llaman a los padres haciéndose pasar por su hijo (o por la policía, un médico o un banco) usando voz clonada. La urgencia emocional paraliza el juicio crítico y muchas familias han transferido dinero antes de verificar.
- Establece una "palabra código" familiar que nadie más conozca. Si alguien llama diciendo ser tu hijo, pregunta por ella.
- Ante una llamada de emergencia, cuelga y llama tú directamente al número real de tu hijo o familiar.
- Limita los audios públicos de tus hijos: los vídeos en redes sociales son la fuente principal de muestras de voz.
- Desconfía siempre de la urgencia. Los estafadores presionan para que actúes sin pensar.
Clonación de voz con IA: protege a tu familia de estafas →
Los estafadores ya pueden imitar la voz de tu hijo con unos segundos de audio. Aprende a detectar las señales de alerta.
Deepfakes y menores: el riesgo de la imagen
Los deepfakes en adolescentes son uno de los problemas más graves que ha traído la IA. Con herramientas de acceso libre es posible crear imágenes o vídeos falsos hiperrealistas de cualquier persona usando solo una foto. En menores, esto se está usando para acoso, extorsión y humillación pública.
El fenómeno más preocupante es el de los deepfakes de contenido sexual no consentido (NCII por sus siglas en inglés): imágenes sexualizadas falsas de menores creadas a partir de fotos inocentes de redes sociales. Esto es un delito en la mayoría de países europeos.
- Cambio brusco de comportamiento, aislamiento o negativa a ir al colegio
- Mensajes o llamadas que le alteran sin querer explicar qué pasa
- Menciones de que "alguien tiene fotos o vídeos" suyos
- Cierra el móvil o el ordenador cuando te acercas
Qué hacer si tu hijo es víctima: No borres nada — conserva capturas con fecha. Denuncia ante la Policía Nacional (formulario online) y en la plataforma donde apareció el contenido. En España, la Línea de Ayuda en Ciberseguridad (017) atiende casos de menores de forma gratuita y confidencial.
Bullying digital e IA: nuevas formas de acoso
La IA ha dado nuevas herramientas al acoso escolar digital: desde mensajes automatizados masivos hasta cuentas falsas generadas con IA que suplantan a menores. El acoso ya no se detiene al salir del colegio — sigue en el móvil, en los juegos, en los grupos de clase.
Perfiles generados con IA para acosar de forma anónima o masiva.
Generación de insultos o rumores a escala con herramientas de IA.
Crear perfiles falsos con la foto e información del menor acosado.
Fotos del menor alteradas o contextualizadas de forma humillante.
Redes sociales, IA e identidad digital de tus hijos
Las redes sociales usan inteligencia artificial para analizar, etiquetar y monetizar cada foto que publicas de tus hijos. El reconocimiento facial automático, la creación de perfiles de comportamiento y la venta de datos a anunciantes son procesos invisibles que ocurren en segundo plano.
Cada foto que publicas de tu hijo contribuye a construir su identidad digital sin su consentimiento — una huella que será difícil de borrar cuando sea adulto y que puede ser usada por sistemas de IA para identificarle, localizarle o perfilarle.
- Configura tus perfiles como privados antes de publicar fotos de menores.
- Evita publicar fotos con uniforme del colegio, geolocalización activa o datos identificables.
- Habla con tu hijo sobre el derecho al olvido y la importancia de controlar su propia imagen.
- Revisa periódicamente qué aparece al buscar el nombre de tu hijo en Google.
IA y redes sociales: protege la identidad digital de tu hijo →
Cómo configurar la privacidad en las principales apps de IA
Ajustes → Controles de datos → desactivar "Mejorar el modelo para todos". Activa el modo incógnito para que no guarde el historial de conversaciones.
Las conversaciones no se usan para entrenar el modelo por defecto. Puedes revisar y eliminar tu historial completo desde la configuración de la cuenta.
Mi actividad de Google → desactivar "Actividad web y de aplicaciones" para que no guarde conversaciones. Revisa también los ajustes de la cuenta de tu hijo.
Panel de privacidad de Microsoft → gestiona qué datos se recopilan. Usar sin cuenta reduce significativamente la retención de datos.
Normas prácticas de seguridad digital para casa
Más allá de la configuración técnica, la mejor protección es la conversación abierta y las normas acordadas en familia:
- Si algo en internet te hace sentir incómodo, me lo cuentas sin miedo a que te castiguen.
- No compartes datos personales con ninguna IA, app o persona que no conozcas en persona.
- Antes de instalar cualquier app nueva, me lo preguntas primero.
- Si alguien te pide fotos o te amenaza con fotos tuyas, me lo dices inmediatamente.
- La IA es una herramienta para aprender y crear, no para hacer el trabajo por ti.
El objetivo no es prohibir la IA sino acompañar su uso con criterio. Un hijo que sabe que puede hablar con sus padres sin miedo está mucho más protegido que uno al que le han bloqueado todas las apps.