La semana pasada, Laura le pidió a su hija de nueve años que usara una app de IA para practicar inglés. Lo que no sabía es que esa misma app estaba grabando los audios de la niña, registrando cuánto tiempo pasaba en cada ejercicio y compartiendo esos datos con empresas de publicidad educativa. La privacidad IA niños es uno de los temas que menos atención recibe en casa, precisamente porque ocurre de forma invisible. Nadie nos avisa; simplemente aceptamos los términos y seguimos adelante.

Qué datos recogen realmente las apps de IA educativa

Cuando tu hijo abre una app de inteligencia artificial —ya sea para hacer deberes, aprender idiomas o simplemente jugar— esa aplicación empieza a recopilar información desde el primer segundo. No es ciencia ficción: está escrito en sus políticas de privacidad, aunque en un lenguaje diseñado para que nadie las lea.

Los tipos de datos más habituales son:

  • Voz: grabaciones de las respuestas orales del niño, entonación, vocabulario usado.
  • Texto escrito: redacciones, preguntas al chatbot, errores ortográficos y cómo se corrigen.
  • Hábitos de uso: a qué hora se conecta, cuánto tiempo pasa en cada pantalla, en qué temas se atasca.
  • Datos del dispositivo: modelo del móvil o tablet, sistema operativo, ubicación aproximada.
  • Perfil de aprendizaje: nivel académico inferido, materias preferidas, ritmo de progreso.

Por separado, cada dato parece inofensivo. Juntos, forman un retrato muy detallado de tu hijo que puede venderse, compartirse o usarse para mostrarle publicidad personalizada durante años.

73%
de las apps educativas más descargadas comparte datos de menores con al menos un tercero, según el informe Privacy in EdTech de Common Sense Media (2023)

Las 5 apps más populares entre menores: qué dice su letra pequeña

Hemos revisado las políticas de privacidad de las aplicaciones con IA más usadas por menores en España y Latinoamérica, y esto es lo que encontramos en lenguaje claro:

  1. Duolingo: Recoge datos de voz, progreso y correos electrónicos. La versión gratuita comparte datos con socios publicitarios. La versión Super (de pago) limita ese intercambio.
  2. Khan Academy / Khanmigo: Política más transparente. No vende datos, pero sí los usa para mejorar su IA internamente. Requiere cuenta con email verificado por un adulto.
  3. ChatGPT (versión web o app): Las conversaciones pueden usarse para entrenar modelos futuros salvo que lo desactives expresamente. No está diseñado para menores de 13 años.
  4. Photomath: Recopila imágenes de los ejercicios fotografiados. Comparte datos analíticos con terceros para publicidad contextual.
  5. Socratic by Google: Vinculada a una cuenta de Google, hereda su política de datos. Si el menor usa una cuenta familiar gestionada, la protección es mayor.
⚠️ Atención
Ninguna de estas apps está prohibida ni es peligrosa por sí misma. El riesgo está en usarlas sin configuración. Un par de ajustes cambia completamente cuánto datos se comparten.

Señales de alerta: ¿esta app comparte datos con terceros?

No hace falta leer 40 páginas de términos legales. Estas señales te indican que debes investigar más:

  • La app es gratuita y no tiene un modelo de suscripción claro. Si no pagas con dinero, probablemente pagas con datos.
  • Pide acceso al micrófono, cámara o ubicación sin que esas funciones sean obvias.
  • Al registrarte no pregunta la edad del usuario ni si es menor de edad.
  • Las notificaciones incluyen ofertas de otras empresas o productos que no tienen relación con la app.
  • En la política de privacidad aparece la frase «socios de confianza» sin especificar quiénes son.

Checklist: revisa y ajusta los permisos en menos de 15 minutos

Sigue estos pasos esta misma tarde desde el móvil o tablet de tu hijo:

  1. Abre los ajustes del dispositivo → Aplicaciones (o Apps) → selecciona la app que quieras revisar.
  2. Entra en «Permisos» y desactiva micrófono, cámara y ubicación si la app no los necesita para su función principal.
  3. Dentro de la propia app, busca Ajustes → Privacidad o Cuenta → desactiva el historial de actividad y el uso de datos para publicidad.
  4. En ChatGPT específicamente: Ajustes → Controles de datos → desactiva «Mejorar el modelo para todos».
  5. Activa el control parental de la tienda de aplicaciones (App Store o Google Play) para que tu hijo no pueda instalar apps nuevas sin tu aprobación.
  6. Crea una cuenta de correo específica para las apps de tu hijo, separada de su cuenta personal, para limitar el cruce de datos.
  7. Revisa este checklist cada tres meses: las apps actualizan sus políticas con frecuencia y los permisos pueden reactivarse tras una actualización.
💡 Consejo
Pon una alarma recurrente en tu móvil cada tres meses con el texto «Revisar permisos apps». Es el hábito más sencillo y eficaz para mantener la privacidad de tus hijos al día sin convertirlo en una tarea pesada.

Cómo explicarle a tu hijo qué son sus datos personales

La conversación no tiene que ser técnica ni alarmista. Esta es una forma de hacerlo que funciona muy bien con niños de 7 a 14 años:

— Papá, ¿por qué no puedo usar esa app de inglés que tienen mis amigos?

— Puedes usarla, pero antes quiero que entiendas algo. ¿Te acuerdas de cuando el supermercado te dio una tarjeta de puntos gratis? No era gratis del todo: a cambio, ellos saben qué compramos cada semana. Con las apps pasa igual. Tú les das tus respuestas, tu voz, cuánto tiempo juegas… y ellas usan esa información. No es malo si lo sabemos y decidimos qué compartir.

— ¿Y qué hacen con mi voz?

— La usan para mejorar su programa. Pero nosotros podemos decirles que no lo hagan. Mira, te enseño cómo.

La clave está en usar una analogía que el niño ya entienda —la tarjeta de puntos, el trueque, el juego de intercambiar cromos— y transformar la conversación en algo que hacéis juntos, no en una prohibición.

📋 Prueba este prompt en ChatGPT o Claude

"Actúa como un experto en privacidad digital para familias. Analiza la política de privacidad de [nombre de la app] y dime en menos de 200 palabras: qué datos recoge de menores, con quién los comparte y qué puedo desactivar como padre. Usa un lenguaje claro, sin tecnicismos."

Los datos de tus hijos no son un tema para expertos en tecnología: son una conversación de familia. Y la buena noticia es que, con 15 minutos y los pasos de este artículo, puedes pasar de no saber nada a tener el control real de lo que comparten. No se trata de alejarte de la IA —eso no tiene mucho sentido en el mundo en el que vivimos— sino de usarla de forma consciente.

¿Cuál de estas apps usan tus hijos en casa? ¿Sabías antes de leer este artículo qué datos estaban cediendo? Cuéntanoslo en los comentarios: cada experiencia que compartes ayuda a otras familias a tomar mejores decisiones.